SEGUIDORES DEL AVERNO

12 de abril de 2013

BALADA DE MUERTE


Baladas de balas,
cantan tenebrosas
en los oídos de músicos bélicos,
destruyen el cerebro de los inocentes.

El llanto de niños salvajes

colgados en la ubre del venado,
lágrimas con horizontes ocultos,
despliegan banderas en cadáveres
sobre un laberinto de generales.

¿Dónde está Dios?


Si mi rezo sólo enamoró al terror.


Nacimos de la tierra. ¡Escuchen, no huyan!

Que en el lodo sus rostros son putrefactos,
no sirven sus rangos, sino el ala de la muerte.

Sólo cantando... Balada de muerte.


(Ariel Van de Linde)

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