SEGUIDORES DEL AVERNO

7 de febrero de 2013

ÁNGEL VACÍO


Ella llenó el alma
de un Ángel perdido
con su tea de amor.

Ella le ha regalado

aquel tesoro de adagio
tejido en un anaquel de sueños
donde jamás volvió a despertar.

Con un beso 
en sus morados labios
él sonrió al mirarla
y partiendo hacia el otro lado,
acarició su rostro entristecido
por el vahaje y así juró amarla.

Su cuerpo se hizo cristal

como la húmeda lágrima
y el Ángel desapareció 
entre la brisa misteriosa.

Ella llenó el alma del Ángel vacío.

El Ángel divino sin alas.
El Ángel que sólo ella amaba.

(Ariel Van de Linde)

No hay comentarios:

Publicar un comentario